Muchas parejas se siguen preguntando, al empezar con los detalles de la boda, en qué mano se pone la alianza. Si no lo tienes claro o dudas en qué dedo se pone el anillo de boda… ¡Aquí encontrarás la respuesta!
EL COCHE NUPCIAL. PROHIBIDO USAR CALABAZAS.
La llegada de la novia es el momento de máxima expectación. Aumenta el nerviosismo cuando los invitados que aguardan en la puerta de la iglesia ven aparecer un majestuoso coche nupcial. La protagonista va dentro, no puede ser un vehículo cualquiera. Al igual que con el resto de la organización de la boda, la elección del coche debe hacerse con buen gusto.
Triunfan los modelos clásicos (Rolls Royce, Cadillac, Mercedes, Jaguar o Bentley…) que aportan glamour y sofisticación; sin embargo, lo más acertado es elegir el modelo de manera que se adapte al estilo de los novios y al tipo de ceremonia. No es apropiado, por ejemplo, llegar en un Porsche o Ferrari -otros de los favoritos-, si el matrimonio va a celebrarse en una pequeña iglesia rústica. Del mismo modo, para una boda desenfadada puedes optar por un entrañable Volkswagen escarabajo.
WEDDING PLANNER: MÚSICA DE BODA
Preparar la música de boda es una parte fundamental para que todo sea un éxito. La gran mayoría de los invitados recordarán el día no solo por el rico catering ofrecido o por tu precioso vestido, sino, en general, por lo bien que se lo pasaron. Por ello, es fundamental que prepares con antelación la música que quieres que suene tanto en la ceremonia -civil o religiosa- como en la recepción posterior.
Esta semana os damos una serie de consejos para que la música durante el banquete sea un éxito rotundo. Todo el mundo recordará vuestro día con una sonrisa en la boca.
COMUNÍCATE CON TU DJ
Si piensas contratar los servicios de un DJ, indícale con precisión qué canciones y estilos musicales son vuestros favoritos. No se trata de enviarle un listado exhaustivo de todos los temas, sino de que se haga una idea de vuestras preferencias y de aquellas canciones con un significado especial para vosotros que no debe dejar de pinchar.

